Muchas familias os estáis preguntando por el momento de quitar el pañal a vuestros hijos y  desde el Jardín del Tomillar queremos deciros que, aunque a veces lo parezca, no es una tarea imposible. Os llevará tiempo pero al final todos los niños aprenden.

Antes de empezar tened en cuenta su edad, su comportamiento y la situación en la que se encuentra. Si todo lo anterior es favorable seguid estas pautas para quitar el pañal a vuestros hijos y todo será más fácil.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que no existe  una manera correcta o incorrecta para quitar el pañal. Lo que hay que hacer es conocer al niño y adaptarse a su nivel de aprendizaje y a sus necesidades. Decirle adiós al pañal es una de las etapas del desarrollo del niño que generan ansiedad pero con paciencia se consigue. Para ello es importante conocer las pautas y lograr transmitírselas claramente al niño.

Si vais a empezar con este reto os proponemos que sigáis estas pautas:

Buscad el momento adecuado. No todos los niños están preparados para decirle adiós al pañal al mismo tiempo. Muchos empiezan a controlar los esfínteres sobre los 2 años, pero otros pueden necesitar más tiempo. Por eso es importante observar si vuestros hijos muestran ciertas señales que indican que ya están preparados para aprender a ir al baño solitos:

  • El pañal aguanta seco varias horas.
  • Intenta imitar a otras personas cuando van al baño.
  • Se pone nervioso o nerviosa y os avisa si tiene el pañal sucio.
  • Puede subirse o bajarse la ropa interior sin ayuda.

Es importante no meter presión a los pequeños, cada uno aprende a su ritmo. El mejor momento será cuando ellos y vosotros estéis tranquilos y relajados y le podáis dedicar tiempo a esta nueva aventura. No empecéis a enseñarle cuando estéis pasando por grandes cambios, como empezar la guardería, si estáis esperando la llegada de un nuevo hermanito, una mudanza…, porque cuanto más nerviosos estén menos control tendrán sobre sus músculos y más difícil será el aprendizaje.

Comprad lo necesario. Durante esta etapa necesitaréis un orinal o un asiento especial para el inodoro y braguitas o calzoncillos de algún personaje que les guste para animarlo a que no lo manche.

Cread un hábito. Crear unos hábitos ayudará a vuestros hijos a interiorizar mejor la tarea. Podemos marcar ciertos momentos del día y sentar a los peques en el orinal para que lo acepten y lo incluyan en su rutina diaria. Cuando hagan las cosas en el orinal felicitadlos para que sepan que lo están haciendo bien. No debéis utilizar este momento para jugar, o para ver la tablet o la tele; hacedlo siempre en el cuarto de baño y sin grandes distracciones, el tiempo para mantenerlos sentados no excederá de los 3 a los 5 minutos. 

Enseñadle cómo se hace. Los niños aprenden imitando a los adultos, por lo que podéis explicarles cómo se hace sentándoos en el inodoro y contándoles todo el proceso para que lo vayan haciendo a la vez. 

Quitadle el pañal a ratos. Si veis que van haciendo sus necesidades en el orinal podéis ir quitándoles el pañal a ratitos durante el día. Recordadles de vez en cuando que vayan a hacer pis para que no se les olvide e id aumentando el tiempo que pasan sin pañal. Si aguantan sin hacer pis hasta que llegan al orinal podéis ir probando a quitarles el pañal durante las siestas. No tengáis prisa, por favor, pues intentar acelerar el proceso sin respetar su ritmo puede hacer que ¡¡se frustre y retrase nuestro objetivo!!

Para empezar a quitarle el pañal por la noche. Para que sea más sencillo no le quites el pañal por la noche todavía. Antes prueba unos días evitando que beba mucha agua durante la cena y llevándolo a hacer pis antes de acostarse. Cuando se levante seco durante varias noches, quítale el pañal para dormir y cubre el colchón con un protector por si se hace pis. Quitar el pañal por la noche es un proceso más complicado y puede durar más tiempo. El niño tiene que aprender a controlar sus esfínteres y que su cuerpo se despierte cuando tenga ganas de hacer pis. Para hacérselo más fácil puedes decirle que te llame si quiere hacer pis durante la noche.

Es importante que no le riñas ni le metas presión al niño, cada uno aprende a su ritmo. Unos lo interiorizan en pocos días y otros necesitan varios meses. Durante el proceso todos tendrán algún percance alguna vez, por lo que tienes que afrontar estos accidentes con buen humor y explicarle a tu hijo la forma correcta de hacerlo.

La paciencia es esencial durante toda esta aventura.